AGENDA, Sergio Mancilla

hc-ricardo-martiniuk-lluvia.jpg

Imagen: Ricardo Martiniuk, Lluvia

La bóveda celeste se tornaba grisácea. Los humanos corrían a refugiarse bajo sus techos de zinc, único material que puede controlar lo que se avecina. Angelina estaba a varios kilómetros de su casa y ningún auto quería detenerse. Los animales, ya acostumbrados, buscaban refugio bajo la tierra. De pronto, el instinto de Angelina la despierta y corre tratando de encontrar una cornisa. La búsqueda se hace infructuosa y sólo le queda orar por su suerte. Los árboles giran sus hojas para brindarse una mayor protección. Angelina sigue corriendo desesperada, cada casa le permitía la entrada sólo al aire. Pero sería por poco tiempo, antes que comenzara a llover.

La radio lanzaba la música característica que indica la venida del temporal. La cúpula está cerrada y ni una polilla se asoma esperando lo inevitable. El aviso es inminente. Angelina no para de correr y su voz no sale de su garganta para explotar por fin en desesperados gritos de auxilio. La policía había hecho ya su ronda, su rápida y superficial ronda de búsqueda. Sin encontrar un lugar, sólo le quedó sentarse en una banca de una plaza de juegos, a esperar el final. No había brisa alguna y la radio daba el aviso cúlmine. Una leve sirena de bomberos se escuchó y cayeron algunos pequeños trozos de polvo estelar.

“La AEI acaba de dar el aviso de un nuevo movimiento terrestre. Hoy, 21 de marzo corresponde una nueva traslación del planeta hacia la posición otoñal.” Esas palabras salidas de su pequeño receptor de mano, le cortaron el alma. Angelina cambió el modo de su celular y revisó el calendario. Se llevó el aparato a la frente, si bien estaba su alarma en el día señalando, no tenía la fecha configurada correctamente. Las pequeñas partículas redondeadas por la atmósfera caían cada vez más fuerte y en un mayor tamaño. Las nubes creadas por chimeneas industriales, no dejaban ver el rápido movimiento por el espacio. La velocidad de traslación era cada vez mayor y con eso, Angelina lo sabía, la lluvia se haría más torrencial.

Por los techos escurren las piedras espaciales ya líquidas por el accionar del zinc. Siguen bajando por los ductos hasta el mar, donde se depositan a un costado de los desechos nucleares. Angelina ve a un moribundo perro alcanzado por las gotas estelares. De pie, inmóvil, se ve reflejada en el pobre animal. Una de las piedras le arrebata el celular de la mano destrozándolo por completo, y otra hace lo mismo con su mano. La constante lluvia y su calor interno hacen explotar una a una las células de la joven.

Una nueva mañana otoñal nos invita a disfrutar la AEI. El cielo ya fue despejado y las hojas de los árboles poco a poco comienzan a caer. Como cada cambio de estación, hay algunas personas desaparecidas, pero nada que no pueda borrar el tiempo. Recuerden que si la Tierra se mueve, nosotros nos movemos con ella. Ahora, vamos a un tema musical…“, dice la estación radial de la ciudad mientras se reparan las calles y los camiones sacan el material acumulado en lugares bajos.

 

                                             Apasionado

Sergio Mancilla, alias Héliso Corman

pinzas.jpg

Ella, pequeña, plagada de sudor cayendo por su cuerpo cubierto por la clásica ropa de marca. Acaricio su frágil cintura, como hecha de vidrio que el sol abraza desvergonzadamente. Siempre quedo extasiado al verla, tan delicada.

Una breve brisa me mueve el pelo y arrastra mi rostro al tuyo. Alrededor la gente pasa y no ve la unión entre nosotros, siempre disfrutamos los momentos así, en la plaza de la ciudad, o cuando los niños juegan a nuestro alrededor y el olor a algodón de azúcar nubla nuestras narices. Aquí estás, como cada día, acompañándome. Tu pequeño rostro redondo me evoca momentos de infancia y tu olor, la historia de toda mi vida. El murmullo del gentío se diluye cuando pasa un vehículo tocando el claxon, pero nosotros seguimos adheridos, yo amarrado a tu cintura y tú acercándote a mis labios.
Vivimos el lado diferente de la vida, mientras todos corren nosotros saciamos la sed del uno con el otro. La unión se hace cada vez más inminente y sólo queda besar esos labios que te están haciendo mía. Te acerco lenta, pero violentamente a mi boca y tú te dejas llevar como un río cuando llega al océano.
Pero de pronto, algo interrumpe nuestra pasión, mis latidos se desbocan desesperados… ¡Es mi mejor amigo!… Te arrebata de mis brazos y te besa con mayor fervor. Te deshaces en sus manos y veo la escena con horror. Ahora eres de él, para siempre y sin que pueda hacer nada por impedirlo. Dejándote sentada en un banco de la plaza, él me mira fijo y me dice…

– Gracias por la Coca-Cola…


Bostezo

Sergio Mancilla, alias Héliso Corman

farol-mesa.jpg

Me senté en frente del televisor de la sala de estar. Qué aburrimiento el que se te haya quemado cada libro del estante del fondo, eso te pasa por vivir junto a un fogón de asados. Lo raro de la situación, y considerándome un erudito lector, es que me puse a ver ‘La Belleza de Pensar’. Ese tipo cree que con un par de palabras domingueras es un doctor en lenguas muertas, vivas y de las otras.

Pero ese no era el camino, apagué el televisor y me dirigí a la cocina. Ese es el lugar de mi casa que me relaja más, si no fuera por los olores constantes del restaurante del fondo. Mi perro… mi querido perro… ¡Sale mierda! Estos pendejos me van a cagar la cabeza con su quiltro de mierda.

Por fin me siento en la mesa de diario… qué tranquilidad se respir… no… esperen. ¡Es ese fogón de la putamadre que ya me tiene hasta más arriba de la coronilla!. ¿Es que no saben que una persona como yo merece un lugar apacible donde poder pensar y leer?. Leer… ¡Leer! ¡¿Es mucho pedir?! Un hombre, perdón, un doctor no se merece este trato. Una persona de mi nivel está muy ocupada como para aguantar semejantes agravios… Iré a hablar con el dueño de este localcillo. Pero antes… Silbar.

¡Oye, imbécil, pónete a barrer, antes que me salgan canas verdes!. Ese quiltro que trajiste anda dejando la pura embarrá dentro del local.

Quisiera salir de este infierno para poder escribir, leer y jugar taca-taca. Un genio merece un taca-taca en su habitación. Pero más que un taca-taca, merece un super taca-taca. Un taca-taca tan gigante que los jugadores sean de poliuretin-vinilo y la pelota de trapo de primera calidad.

¡Hombre! Ya te lo dije, es la última vez. ¡Barre la entrada! Los clientes no pueden entrar a comer su asado con esta mugre en el piso.

Anuncios
Published in: on 06/07/2007 at 10:21 PM  Comments (3)  

The URI to TrackBack this entry is: https://laguarida7.wordpress.com/2007/07/06/heliso-corman/trackback/

RSS feed for comments on this post.

3 comentariosDeja un comentario

  1. “Apasionado” de Sergio Mansilla

    Sin duda un buen final, ya que el lector queda conforme cuando se clarifica la historia, pues se piensa que se habla de la mujer (algo típico si se quiere describir un beso), pero en el momento en que se mezcla el dramatismo y nos damos cuenta que te refieres a la coca-cola, descubrimos la verdadera intención humorística, que traes entre manos. Buena elección en el título ya que vamos con otra disposición y nos sorprendes de manera positiva.
    En el final podrías haber explotado aún más el talento del humor que logras, por ejemplo; diciendo que: tu amigo la tomó y la abandonó, ella se sentía vacía, y él se da cuenta que tú mirabas la infidelidad y se acerca lentamente, tú no sabes que hacer, estás anonadado, y de pronto te das cuenta que te va a decir algo, tu amigo eructa y dice gracias por la coca-cola.

    Sandy Milling (Chichy Einstein Creativa)

  2. En general los textos tienen formas redondas y ordenadas eso refleja la postura frente a la vida que tienes, la verdad es que el texto más espectacular y creativo es “apasionado”; la forma de redactar, la manera de llevar la historia es demasiado bien pensada, creí durante todo el momento que era una mujer y lo de coca cola, realmente sorprende, eso gusta porque los remates son lo mejor.
    Lo negativo, para mí, puede ser la representación de un mundo tan real, la verdad es que prefiero cosas más alocadas, representaciones excentricas que no me muestren lo que siempre veo en la calle, en la micro, etc.
    Yo trabajo todo lo opuesto, lo que no se ve “volver conocido lo desconocido”, por eso me choca un poco.

    No obstante, todo está bien desde diferente perspectiva, además que lo irreal puede ser malo, en medida que se confunda con la vida que de verdad se siente.

    Sigamos escribiendo Sergio.

  3. No me detuve en el texto, la verdad no me importa, pero la foto es una verdadera belleza. Que lindura.


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: